María Jesús Fuentes: "Una mujer evolucionada y segura de sí misma no necesita demasiados movimientos paternalistas" - Aragón Universidad

María Jesús Fuentes: “Una mujer evolucionada y segura de sí misma no necesita demasiados movimientos paternalistas”

Categoría: Actualidad Autor: Redacción AU
María Jesús Fuentes ha presentado su última novela

“La casa de la encina” es la última novela de la escritora zaragozana María Jesús Fuentes. Ambientada en el Cinca Medio, en torno a esta enigmática encina tiene lugar la historia de las dos mujeres protagonistas, separadas en el tiempo, pero cuyas historias se entrecruzan y donde la fuerza femenina tiene un papel importante.

Zaragoza.- La escritora y profesora zaragozana María Jesús Fuentes acaba de presentar último trabajo literario: “La casa de la encina”. La novela, ambientada en la Comarca del Cinca Medio, narra, en torno a una enigmática encina, una historia de amor, recuerdos, confesiones y vidas cruzadas, en un halo de misterio y ternura que sobrevuela toda la trama.

La protagonista, María, narra su vida a través de esta encina que durante generaciones ha sido símbolo y testigo de la historia familiar. Setenta años después, Isabel, a punto de cumplir cuarenta años, con una hija adolescente y problemática, y un marido más preocupado por su trabajo que por la familia, comienza a analizar el sentido de una existencia vacía. El destino acercará a estas dos mujeres antagónicas y lejanas en el tiempo a través de un tejido de historias entrecruzadas en las que la fuerza femenina marcará las luces y sombras de dos familias unidas por un misterio sin resolver.

María Jesús Fuentes publicó su primer trabajo en 2003, “Da capo y hasta el fin”, y en 2008 llegó su segunda obra publicada, “El Canon circular”, un libro de relatos cortos en versión bilingüe castellano-catalán. En 2012 publicó la novela corta “Duetto” en la colección Mandoble, compartiendo autoría con la escritora Mª Dolores Tolosa.

A lo largo de su carrera literaria de María Jesús Fuentes ha ganado varios premios, como el Concurso Internacional de Relato Corto “Villa de Mosqueruela” y el Concurso de Cuentos Pilarín Bayés, en dos ocasiones, con sus alumnos del Taller de Escritura Creativa. La autora, acompañada del escritor Francisco Javier Aguirre; el editor Óscar Esquerda y el actor Luis Trébol, presenta este jueves, 15 de febrero, a las 19.30 horas, su obra en la Biblioteca de Aragón, en la calle Doctor Cerrada, 22, de Zaragoza.

PREGUNTA.- ¿Cómo surgió la idea de la novela?
RESPUESTA.- Tengo la impresión de que se ha ido fraguando desde mi infancia. El ambiente, las historias de antepasados, en especial de María, la protagonista, se comentaban en reuniones familiares. Escuché tantas veces lo especial que fue aquella mujer y su peculiar manera de ser que siempre he tenido el deseo de inspirarme en ella, sintonizar con su vida y su paisaje.

P.- ¿Cuánto tiempo ha trabajado en ella?
R.- Años. La he dejado y retomado varias veces y, por lo tanto, la he tenido que reconstruir otras tantas, reflexionando en sus personajes y añadiendo una profundidad paralela a mi propia trayectoria vital.

P.- ¿Existen vínculos familiares de la autora con alguno de sus personajes?
R.- No hay personajes totalmente reales en la novela, pero sí escenarios, anécdotas, sintonías, incluso rasgos de personalidad en algunos de ellos. Sin embargo, como he dicho antes, María sí fue una antepasada que me ha enamorado siempre y yo he recreado a mi antojo.

P.- Hay una referencia en el título, y en el encabezamiento de cada capítulo, a una encina concreta, que la convierte en protagonista, o al menos en testigo privilegiado de lo que está ocurriendo. ¿Qué significado tiene?
R.- Las encinas son árboles mágicos. Siempre he percibido la vibración que desprenden y presiento que guardan una memoria milenaria producto de su contemplación del mundo. En la zona donde ocurre la historia –la Comarca del Cinca Medio– existen encinas (carrascas) muy antiguas. En una finca de mi familia hay una, catalogada como de las más viejas de esa zona de Aragón, que me ha hecho soñar desde que tengo recuerdos.

P.- Al comienzo de la narración, tras el preludio, aparece un árbol genealógico de los protagonistas. ¿Facilita su consulta el seguimiento de la trama?
R.- Me aconsejó introducir este árbol genealógico un amigo escritor, después de hacer una primera lectura, viendo que los personajes son muy numerosos. Tal vez habrá lectores que lo agradecerán.

P.- ¿Qué ha pretendido estructurando la narración en dos planos diferenciados, incluso por la tipografía, dentro de cada capítulo?
R.- La diferencia de tipografía delimita estos dos planos. Uno, en cursiva, se refiere a los recuerdos de María, que narra su vida a través del árbol con el que se ha fundido tras su muerte. Al mismo tiempo se intercala una narración paralela de la vida cotidiana de Isabel, mujer actual, cambiando la letra y la forma narrativa (efecto cámara) que va siguiendo todo lo que le pasa y hace. Los contrastes ayudan a seguir las dos historias simultáneamente.

P.- La Guerra Civil surge como telón de fondo en un momento del relato. Aparece una visión desde la retaguardia, más desde un plano interno que externo, ¿es así?
R.- Así es. Este episodio del conflicto aparece en un momento de la vida de María y se desencadenarán infinidad de emociones contrastadas. Los hechos son los que sabemos, pero la vivencia es lo que me importaba describir; de la ira a la rebeldía, el temor, la compasión y la lealtad por encima de las creencias. El perdón hacia ella misma y los demás cierra un ciclo de intensos sentimientos.

P.- Hay un lenguaje lírico y otro dramático. ¿Cómo ha conseguido ensamblarlos?
R.- No lo he hecho conscientemente, pero pienso que hasta las cosas más tristes o dramáticas, pueden y deben ser narradas con la belleza que se merecen.

P.- La atmósfera de la novela es más femenina que feminista. ¿Ha tenido esa intención al elaborarla?
R.- Es otro aspecto de mi estilo del que no soy consciente hasta que no releo la historia una vez finalizada. Es cierto el matiz femenino, creo que no lo puedo evitar, tal vez porque tengo mucho que decir como mujer y surge la voz como una expresión cómplice hacia lo femenino en general. En este caso, contrastando, además, diferentes épocas y circunstancias.

P.- ¿Le ha favorecido el movimiento actual en favor de la mujer y de su predominio en ciertos aspectos de la vida?
R.- Escribir desde la perspectiva femenina no tiene relación –en mi caso, al menos– con ninguna forma de movimiento o reivindicación. Una mujer evolucionada y segura de sí misma no necesita demasiados movimientos paternalistas en el aspecto personal, aunque en lo social la evolución nos ha favorecido. En esta historia hay mujeres de todo tipo, pero lo que predomina en ellas es la necesidad de libertad, al margen de la opinión ajena.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies