Terres de l’Ebre: un destino idílico para disfrutar del otoño

Categoría: Actualidad Autor: Redacción AU 43

Se acaban el verano, las vacaciones y el calor. Toca volver a la rutina de un nuevo curso. Sin embargo, llega el otoño, con sus colores y el planteamiento de diferentes retos y proyectos. Y llega, también, la época perfecta para las escapadas de fin de semana. Con una historia ligada al río Ebro y la naturaleza, a las fiestas medievales, a la gastronomía y el vino, las Terres de l’Ebre se convierten en un destino idílico para toda la familia durante el otoño. La oferta de atractivos turísticos y actividades es muy amplia. Pero si algo caracteriza a esta estación del año en las Terres de l’Ebre es la gastronomía. La época perfecta para degustar y conocer los productos típicos de la zona.

A lo largo de los meses otoñales se celebran tres jornadas gastronómicas: la del cordero de la Terra Alta, una de las mejores carnes ovinas de Cataluña; la de los cítricos de Alcanar, donde es imprescindible degustar sus mandarinas clementinas, y la jornada del langostino, en Sant Carles de la Ràpita, un manjar que nunca falta en la cocina de la zona.

Pero no son los únicos productos que caracterizan a las Terres de l’Ebre. También son famosos sus caldos, especialmente los de la comarca Terra Alta, que cuentan con su propia Denominación de Origen. Su vino de garnacha blanca es uno de los más apreciados tanto por los habitantes de la zona como por los visitantes que lo prueban. En la capital de esta comarca, Gandesa, se celebra del 3 al 5 de noviembre la Fiesta del Vino, una de las más reconocidas de toda Cataluña.

El aceite de oliva es otro de los “tesoros” de los que puede presumir las Terres de l’Ebre, con dos denominaciones de origen protegidas, la de la Terra Alta y la del Baix Ebre-Montsià. Precisamente en estas comarcas se encuentran las zonas de cultivo de olivos más antiguas y extensas de Cataluña y de España. En el municipio de Ulldecona, que cuenta con el olivo más viejo del país (con más de 1.700 años de vida), se celebra, cada otoño, la Fiesta Olea Europaea, donde se rinde homenaje al “oro líquido”.

Otras fiestas típicas de estas fechas relacionadas con la gastronomía son la Muestra del Cava de Ascó o la del Aguardiente de Prat de Comte. Fuera de este sector, las Terres de l’Ebre cuentan también con una feria única en Cataluña: la Feria de Artesanía de la Madera y el Mueble de La Sénia; considerada una de las ferias monotemáticas de la madera más importantes del país. De entre todas las actividades que se realizan, destacan las demostraciones de oficio, las promociones en las tiendas de muebles y el concurso de la mejor pieza de madera de la feria.

NATURALEZA EN ESTADO PURO. España puede presumir, desde el año pasado, de ser el país con más reservas de la biosfera del mundo, con un total de 48. Una de estas reservas son las Terres de l’Ebre que fueron declaradas por la Unesco en 2013. Prueba de la belleza natural de esta zona es el Parque Natural del Delta del Ebro, una de las zonas húmedas más importantes de la Europa mediterránea.

Arrozales, lagunas, salinas, cañizales, dunas y playas conforman este paraje de 320 kilómetros cuadrados. Sin duda una belleza para la vista, pero que además cuenta con diferentes actividades de ocio para disfrutar más si cabe del lugar. Observar aves en las lagunas, rutas de senderismo y de bicicletas, navegar en kayak por las aguas del Ebro o practicar el kitesurf son algunas de las numerosas posibilidades que ofrece el delta.

Pero las Terres de l’Ebre son mucho más que el Delta del Ebro. También se puede disfrutar de la montaña en el Parque Natural Els Ports, que presenta una gran diversidad de valores naturales. Destacan las comunidades vegetales de interés biogeográfico, la reserva de cabra salvaje y el impresionante sistema de cuevas y simas.

Otros rincones imprescindibles para descubrir de un modo distinto las Terres de l’Ebre son las vías ferratas de Tivissa, las rutas de BTT por el Camino de Sirga o la travesía de ElsPorts en 4×4 donde se puede observar a las cabras salvajes que habitan en la zona.

TIERRA DE CULTURA. Para quienes busquen un viaje más relajado y cultural, las Terres de l’Ebre ofrecen una amplia riqueza histórica en sus municipios. Tortosa es uno de los emblemas de esta zona catalana, desde su catedral a sus jardines y fortificaciones, pasando también por la Tortosa judía. La época medieval dejó constancia también en los castillos de Miravet y el de Ulldecona, donde además se pueden visitar sus pinturas rupestres.

Los amantes del arte no pueden dejar de visitar la villa medieval de Horta, aparte de su riqueza histórica, donde destaca el Convento de Sant Salvador, fue uno de los lugares que cautivó al pintor Pablo Picasso. Como él mismo decía: “Todo lo que sé, lo sé por Horta”. Es por ello que el pueblo creó el Centro Picasso. Textos, imágenes, objetos, bocetos, dibujos, retratos y reproducciones ayudan al visitante a entender su fascinación por este pequeño pueblo.

Las Terres de l’Ebre ofrecen multitud de planes para descubrir una tierra llena de riqueza cultural, natural y gastronómica. Un plan perfecto para este otoño.

Más información en www.terresdelebre.travel

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